Las salsas clásicas de la pasta italiana que tenés que saber hacer
Una buena pasta fresca merece una buena salsa. La cocina italiana tiene un puñado de salsas clásicas que, bien hechas, transforman un plato simple en algo memorable. Lo mejor: casi todas se hacen con pocos ingredientes de calidad y la técnica correcta.
Las cuatro salsas que definen todo
- ›Pomodoro: tomate, ajo, albahaca y buen aceite de oliva. Simple y perfecta cuando los ingredientes son frescos.
- ›Carbonara: huevo, guanciale (o panceta), pecorino y pimienta. Sin crema — eso es un mito.
- ›Cacio e pepe: solo queso pecorino, pimienta y el agua de cocción. Pura técnica.
- ›Pesto: albahaca, piñones, ajo, parmesano y aceite. Mejor en mortero que en procesadora.
El secreto que cambia todo: el agua de cocción
El agua con almidón donde herviste la pasta es oro líquido. Agregar un poco a la salsa la emulsiona, le da cremosidad y hace que se adhiera a cada fideo. Es el truco que separa una pasta casera de una de restaurante.
La regla de oro del tiempo
La pasta espera a la salsa, nunca al revés. Terminá la cocción de la pasta junto con la salsa en la sartén un minuto, para que se integren. Servila al instante, bien caliente.
Dominar estas salsas, sumadas a la masa fresca hecha por vos, te pone a nivel profesional. En el curso de Pastas de GO Cursos vemos las salsas fundamentales paso a paso, con las proporciones y los tiempos exactos.
